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Puede tener 76 años, pero la Mujer Maravilla despierta pasiones ahora más que nunca.

La controversia alrededor de la superheroína amazona comenzó en octubre del 2016, cuando más de mil miembros de Naciones Unidas firmaron una protesta por su elección como Embajadora honoraria para el empoderamiento de las mujeres y las niñas. Consideraban que su imagen estaba “abiertamente sexualizada”.

Se podría pensar que su exigua vestimenta y curvas voluptuosas fueron también las razones por las que países del norte de África y del mundo árabe prohibieron la taquillera película de verano. Pero no fue así. La razón fue que Gal Gadot, la protagonista, es israelí.

Un teatro en Amán se disculpó por haber presentado la película

Primero, la película fue prohibida en Líbano. Luego fue retirada del festival de cine Nuits du Cinéma en Argel, capital de Argelia. Después la prohibió Jordania y Túnez suspendió su estreno. Poco después, Jordania retiró su prohibición, lo que provocó una reacción negativa. The Times, de Israel, reportó que al menos un teatro en Amán, capital jordana, se disculpó por haber presentado la película y canceló las siguientes proyecciones. El estreno del filme está programado para julio en teatros de toda Jordania.

Otros actores israelís han participado en grandes películas, muchas de las cuales han sido proyectadas en países del mundo árabe sin causar tanta conmoción. Algunas incluso protagonizadas por Gadot, como Batman v Superman: Dawn of Justice (algunos activistas lo intentaron, pero fracasaron en su intento de prohibirla), y las sagas de Rápido y Furioso. Natalie Portman tiene ciudadanía israelí y sus películas no han levantado tal polvareda en la región.

Gran parte del problema con Gadot se remonta a unas declaraciones públicas que hizo apoyando la acción militar de Israel en Gaza en el 2014. También defendió las Fuerzas de Defensa de Israel, para las que la ex Miss Israel prestó servicio durante dos años, de acuerdo con la ley de su país.

Gal Gadot no es la primera actriz israelí que ha sido criticada. En 1959, Ben Hur fue prohibida por todos los países de la Liga Árabe porque Haya Harareet, quien interpretó a la enamorada del protagonista, es israelí. La versión de 1960 de Éxodo fue prohibida en Egipto y Siria y boicoteada en gran parte del mundo árabe, al igual que otras películas de Paul Newman. Esto, debido al “apoyo material al sionismo y a Israel” por parte del actor, según el libro de Tony Shaw, Terror Cinemático: una historia global del terrorismo en cine.

Rania Masri, profesora: “no distinguimos entre un israelí bueno y uno malo”

Desde 1948, las naciones árabes suelen prohibir películas protagonizadas por actores considerados como pro sionistas, incluyendo a Danny Kaye, Mickey Rooney y Elizabeth Taylor.

El movimiento para prohibir La Mujer Maravilla en Líbano fue encabezado por una campaña en redes sociales llamada ´Campaña para boicotear a simpatizantes de Israel en Líbano´. Rania Masri, afiliada a la campaña, le explicó a AP por qué el grupo se opuso a la proyección de la película de Gadot:

“Primero y más importante, ella es israelí. No distinguimos entre un israelí bueno y uno malo”, afirmó. Dijo que el grupo busca crear resistencia ante cualquier movimiento que tienda a la normalización de las relaciones entre las dos naciones. Líbano está oficialmente en guerra con Israel y prohíbe todos los productos de ese país.

En Túnez, el estreno del filme se suspendió tras la instauración de una demanda por parte del partido secular nacionalista, Movimiento de la gente, y la Asociación de Jóvenes Abogados para prohibir la película. La demanda está siendo revisada.

La controversia le queda bien al personaje de la Mujer Maravilla. Su misma concepción fue un estudio de rebelión cultural. Cuando William Moulton Marston –conocido por el seudónimo de Charles Moulton- concibió al personaje en 1941, se inspiró en su esposa Elizabeth Holloway Marston y en Olive Byrne, con quien tenían una relación abierta. Ambas eran mujeres renegadas y poderosas por derecho propio.

Elizabeth Marston era una sicóloga y abogada, una de las tres únicas mujeres en su promoción en la escuela de derecho. Byrne era la investigadora de William Marston y tenía su propia trayectoria feminista: su madre, Ethel Byrne, abrió la primera clínica de control de natalidad en Estados Unidos junto con su hermana Margaret Sanger, famosa activista.

Marston tuvo hijos con ambas mujeres, y su esposa incluso llamó a una de sus hijas Olive Ann, en honor a Byrne.

Lo que se sale de la convencionalidad genera controversia, pero ni el génesis inusual del personaje ni el escándalo actual parecen estar afectando la película en lo más mínimo. La producción lideró las taquillas en su semana de estreno y ya ha reportado ganancias por más de 500 millones de dólares alrededor del mundo.

Fuente: FRANCE 24